Mi espíritu es libre (ilusoria
libertad).
Mi mente es independiente.
Mi cuerpo es autónomo.
Mi corazón corresponde a la
voluntad de mi conciencia.
Pero temo que las hormonas
exacerben al deseo y que de mis entrañas despierte ese fuego que te empuja a
subyugarte al deseo de otro.
No quiero el rol del ser sumiso.
Aunque sería una buena anécdota
caer tan solo una vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario